***Este post está escrito por Raquel Martínez Navó se define como una maestra soñadora, afectuosa, respetuosa y una gran enamorada de la literatura infantil y juvenil. Os recomiendo visitar su blog Un conte per l’Arlet ***

 

Hoy muchas familias miramos atrás. Miramos con nostalgia esos días en que nos despertábamos cuando queríamos (mejor dicho, cuando querían), en que hacíamos actividades con ellos, en que los veíamos contentos, felices y protegidos por nosotros.

Esos días sin prisas. A su ritmo, no al que nos marca la sociedad.

Sí, ha empezado un nuevo curso.

Unos han iniciado la guardería. Con suerte la guardería que nos gusta y nos da confianza. Esa guardería que a los padres nos hace sentir seguros, donde sabemos que los cuidan, los miman y los escuchan. Donde queremos que sean respetados, donde su movimiento libre se desarrolle poco a poco, donde se respetan sus tiempos, su evolución, su forma de hacer, sus emociones. Una guardería donde sabemos que así lo hacen.

Otros empezarán en un hogar de crianza, un sitio acogedor, familiar y pequeño con una filosofía de respeto hacía los bebés, un espacio donde no hay una programación de actividades o aprendizajes hay una propuesta de diferentes ideas para los pequeños haciéndoles el centro de su aprendizaje y de sus intereses.

Algunos de los más mayores empiezan P.3… que nervios! Muchos niños, muchos maestros, muchas horas, muchas lagrimas, muchas alegrías, muchas emociones. De nuevo, si hemos tenido suerte, habremos encontrado una escuela que nos gusta y nos da confianza, esa que va con nuestra manera de entender i vivir tanto la crianza como la educación de nuestros hijos.

Otros pero, fruto del sistema educativo que tenemos, no hemos podido acceder a la guardería o escuela de nuestros sueños i hemos ido a parar en una escuela conductista donde no nos gusta su filosofía ni la forma de hacer.

Y aún así, sea como sea, estemos contentos con la escuela o no.. los miedos, los nervios, las dudas… estan presentes.

Nos hace falta un periodo de adaptación, tanto a los pequeños como a nosotros.

Nos hace falta confiar.

Nos hace falta ver a nuestros pequeños felices, conentos.

Nos hace falta acostumbrar-nos a eso que no queremos acostumbrarnos pero las sociedad, en general, nos impulsa a hacerlo.

Antes de seguir, y de deciros lo que hemos hecho en casa para que la vuelta al cole sea mas dulce, deciros que ahora no son momentos de cambios (lógicamente cada uno conoce a su pequeño/a). Con eso quiero decir que si hemos pensado en dejar el colecho, dejar la lactancia materna, dejar el pañal… tenemos que estar muy atentos a las señales de nuestros hij@s, ya que posiblemente, el inicio/vuelta al cole ya es suficiente cambio para ellos, tanto físico como emocional.

NUESTRA PREPARACIÓN

– Durante el verano hemos quedado con sus compañeros de clase, así cuando empiecen no estarán tan perdidos.

– Hemos paseado cerca de la escuela, la hemos visto por fuera y hemos recordado a la profesora y a sus compañeros.

– Hemos explicado que quedaba poco para empezar el cole, que ja no tendría a su dulce y querida profesora, le hemos hablado de la nueva profesora y le hemos dicho que nosotros siempre estaremos aquí para ayudarla y quererla.

– Y hemos hecho un rincón con cuentos con temática de la escuela y la separación de los padres.

Os adjunto algunos títulos por si os pueden ayudar en estos momentos difíciles y delicados

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About Gemma

Mamá desde Abril del 2014 de una bitxita y esperando un bitxito para junio. Creadora de Bitxitus. Me encanta estar con mi família, relajarme al sol y idear nuevas aventuras. Asesora de lactancia y con muchas ganas de poder ayudar!

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